Nicolás, el pequeño Kasparov

Una madre relata el talento de su hijo de 4 años jugando al ajedrez. "No creo que sea superdotado, me daría miedo, pero tiene un don especial"

Todo comenzó un 6 de enero. Nicolás tenía dos años y medio y empezó a interesarse por el ajedrez que le acaban de echar los Reyes Magos a su hermano mayor. A su madre, Susana, le venía de perlas que se entretuviera con algo mientras ella podía dejarle solo en el salón o en su cuarto, ya que no iba a la guardería. "Su padre creó un programa informático para jugar al ajedrez en el ordenador y a él le encantaba".

Así que los progenitores decidieron apuntar a Nicolás a clases de ajedrez. A los tres años participó en su primer campeonato. Quedó décimo entre un centenar de niños. Hoy tiene cuatro años y en la última competición obtuvo el sexto puesto entre más de una treintena de niños, todos mayores que él, de hasta 14 años. "Verle jugar es espectacular; se desenvuelve de maravilla", cuenta el presidente del Club Linex Magic.

"Dicen que hace cosas muy buenas. Tiene un don especial para el ajedrez", reconoce su madre. Susana no cree que su hijo sea superdotado, "me da miedo que lo sea, sería un problema porque no sabes cómo afrontarlo, pero él es un niño normal. Algo tímido, pero en clase está integrado y evoluciona como el resto de sus compañeros", aunque advierte que en matemáticas apunta maneras. "Se nota que le gusta, le preguntas una suma y enseguida responde. Se le están dando bien, pero no sobresale en nada más".

Todos están encantados con el talento de Nicolás. "De momento lo que veo es que le encanta el ajedrez y disfruta jugando, y nos gustaría que siga haciéndolo, porque le ayuda. Con lo pequeño que es se concentra mucho en lo que está haciendo y no se dispersa y eso que le aporta el ajedrez le puede ayudar mucho". Por lo demás, sus progresos son habituales. "No ha sido un niño precoz para andar, ni hablar".

Los padres creían que Nicolás se aburriría pronto del ajedrez, pero no es así. "Este verano no ha estado muy motivado porque no había competiciones ni clases, pero empezó con otros programas y se reenganchó". Por lo que llaman un don especial, a Susana le insisten que someta a Nicolás a pruebas que detecten si el pequeño es superdotado o tiene Alta Capacidad, "pero no nos lo hemos planteado. Es muy pequeño y su vida va a seguir igual. De momento tiene un don especial y somos prudentes con esto".

Fuente | El periódico de Extremadura

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